Las enfermedades relacionadas con el calor son más frecuentes cuando aumentan las temperaturas exteriores. Pero también cuando se realizan actividades físicas intensas. Debes aprender medidas de protección contra el calor, porque son importantes tanto si trabajas al aire libre como si haces ejercicio al sol o simplemente pasas tiempo al aire libre. ¿La buena noticia? La mayoría de las enfermedades caus adas por el calor pueden prevenirse con unos cuantos hábitos inteligentes. El siguiente artículo presenta consejos de seguridad funcionales para el verano que te ayudarán a mantenerte fresco mientras mantienes una hidratación adecuada y te proteges de los peligros relacionados con el calor.
La regulación de la temperatura corporal deja de funcionar cuando desarrollas una enfermedad por calor. La enfermedad por calor produce calambres leves por calor y se extiende a condiciones médicas peligrosas que incluyen el agotamiento por calor y el golpe de calor potencialmente mortal.
La prevención de los riesgos de enfermedad por calor resulta sencilla cuando estableces las precauciones adecuadas antes de iniciar cualquier actividad.
La mejor forma de protegerte de la exposición al calor requiere mantener unos niveles de hidratación adecuados. Cuando tu cuerpo suda, libera agua junto con minerales esenciales conocidos como electrolitos. La capacidad de tu cuerpo para enfriarse depende de que reciba una ingesta adecuada de líquidos.
Durante el periodo comprendido entre media mañana y media tarde, el sol alcanza su máxima intensidad. Es mejor permanecer en el interior o en zonas de sombra siempre que sea posible durante estas horas de máximo calor.
La ropa que llevas influye en tu nivel de comodidad cuando las temperaturas suben en el exterior.
La ausencia de aire acondicionado en tu casa te obliga a establecer espacios más frescos utilizando ventiladores y ventanas abiertas junto con toallas húmedas y frescas.
El cuerpo necesita tiempo para adaptarse a las nuevas condiciones climáticas de calor para quienes normalmente viven en ambientes más frescos.
Comprueba siempre el índice de calor, no sólo la temperatura. El índice de calor muestra cómo se siente la temperatura cuando tienes en cuenta tanto la temperatura como los niveles de humedad.
Las señales de advertencia de las enfermedades causadas por el calor requieren una identificación rápida para poder intervenir con eficacia. Los siguientes síntomas deben identificarse pronto:
Todas las actividades deben detenerse inmediatamente cuando tú u otra persona mostréis signos de enfermedad. Trasládate a zonas sombreadas y toma líquidos y compresas frías para refrescarte.
Protegerse de las enfermedades causadas por el calor requiere un esfuerzo mínimo. Unas medidas de seguridad básicas, como hidratarte, evitar el calor, vestirte adecuadamente y ser consciente de tu cuerpo, te permitirán disfrutar del calor al tiempo que proteges tu salud.
Un poco de preparación hace mucho.